Las intervenciones a través del método Rolfing se realizan directamente sobre este tejido, estableciendo un nuevo contexto en el cuerpo y provocando cambios en las estructuras, que se reorganizan y alinean, abriendo espacio entre ellas, liberando tensión acumulada…

 

Rolfing nos ayuda a tomar conciencia de nuestro cuerpo y a descubrir una manera más armoniosa y más fluida de estar y de movernos. Durante las sesiones se trabajan fenómenos como la respiración, la forma en que apoyamos nuestro peso sobre los pies, el uso que hacemos de nuestros brazos o la percepción a través de nuestros sentidos.

 

Aparte del trabajo manual que se realiza, se trabaja también a través del movimiento y la comunicación verbal, la actitud y la percepción.  El objetivo es que la persona sea capaz de trasladar la información recibida a su vida cotidiana para que se produzca una integración real de los cambios experimentados y así conseguir una mejora del bienestar a largo plazo.

 

Rolfing es una técnica de manipulación profunda del tejido conectivo que busca alinear el cuerpo con relación a la fuerza de la gravedad y mejorar la integración de las diferentes estructuras corporales.

 

Consiste en una serie de masajes y presiones sobre el llamado sistema de tejido conectivo o fascia. La fascia es un tejido blando y moldeable que envuelve los órganos internos y todas las estructuras de nuestro cuerpo (músculos, huesos, órganos vitales…), conecta unos otros, los nutre y los protege.

Dr. Ida Rolf

El método de Integración Estructural o Rolfing debe su nombre a la Dra. Ida P. Rolf. Nacida en Nueva York (EEUU) en 1896, se doctoró en Bioquímica en la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad de Columbia.

 

Poco dispuesta a aceptar las limitaciones de la medicina de su tiempo, quiso buscar la manera de ampliar sus conocimientos. Por eso,  se embarcó en el estudio de otros métodos y terapias como la medicina homeopática, la Osteopatía, la Quiropraxia o la técnica Alexander y disciplinas mentales como el Yoga y el estudio de la conciencia de Korzybski. Todo ello le aportó una comprensión nueva y profunda del cuerpo humano y, tras años de investigación,  fue desarrollando el  método de Integración Estructural, qué más tarde fue apodado con su nombre y se consolidó como método Rolfing. Estructuró el proceso completo de Rolfing en una serie de 10 sesiones.

 

La aportación más importante de la doctora Rolf fue el observar la influencia que la fuerza de la gravedad de la tierra tiene sobre el cuerpo humano y su desarrollo.

 

 

Rolfing®, Rolfer® y el “Little boy logo” son marcas registradas por The Rolf Institute Boulder CO (EE.UU.)  Sólo los profesionales formados y acreditados por dicho instituto pueden impartir dicha técnica